The Ilithiologist (El Ilitiólogo)
Ⓐ 2milX, Gusama
The Ilithiologist (El Ilitiólogo): personajes, nombres, ilustraciones, logotipos, isotipos, imagotipos, historias, diálogos, el relato, así como sus características y toda indicia relacionada son, a menos que se indique lo contrario, propiedad de Gusama Romero. Se permite compartir, copiar, distribuir, ejecutar y comunicar públicamente la obra sin fines de lucro; debiendo reconocer los créditos de la obra de la manera especificada por el autor. No se permite la alteración, transformación ni obras derivadas sin consentimiento previo. Las historias, personajes e incidentes son ficticios por lo que cualquier parentesco con la realidad es meramente coincidental o simulado. Los personajes por su carácter imaginario no son ni humanos, ni dioses, ni hombres, ni mujeres, no tienen edad ni cualquier otro atributo; sólo son efigies de ello, por lo que su comportamiento e ideología no corresponden a la realidad ni pueden ser condicionados a ella. Advertencia: El contenido puede ser perturbador para cierto público sensible por lo que se recomienda discreción y amplio criterio. Hecho en Hiperbórea.
The Ilithiologist (El Ilitiólogo)
The Ilithiologist (El Ilitiólogo)
Capítulo 1: Eslabón
Por Gusama:
Hoy recordé, por fin, lo mucho que odio a la gente. Y no quiero que te confundas, en realidad daría mi vida por preservar la de alguien más, sin pensarlo me sacrificaría por la humanidad. Sin embargo, no soporto a la grey, ese conjunto de personas apestosas con sus costumbres malsanas (y debo aclarar que no es lo mismo humanidad que gente; la primera es maravillosa, la segunda, estúpida).
Soy un Rougarou.
«¿Un qué?» Originalmente, un punto intermedio entre un hombre y un lobo, entre un animal doméstico y uno salvaje (sí, acabo de llamar a los hombres «animales domésticos»); eso que los mitos y las leyendas refieren como hombre-lobo, pero no exactamente. Como mencioné antes, no soy un hombre ni mucho menos un lobo. Soy una criatura diferente, que desde el punto de vista evolutivo se transformó en una convergencia igual a estos seres. Un ser biológico que permanece en medio de dos caminos, el de la bestia dominada por sus instintos y el de la mascota dominada por sus deseos (ahora llamé a las personas «mascotas»).
Ya te habrás dado cuenta que soy un tanto engreído, lo que te va a dar vueltas después y te hará un lío es: «si no es un humano, ¿por qué tiene personalidad?».
No la tengo, pero tú sí, y es que soy un empatha, copio las personalidades de otros (quizá las magnifique), eso significa que tú eres la engreída (¿que me disculpe?, ¿por qué lo haría?, ¿tú lo harías?).
No, tú no lo harías. Sabes, en este momento también tengo un apetito sexual aumentado, ¿qué dices?
…
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