jueves, 9 de junio de 2011

The Ilithiologist (3): Dulce doppelganger


The Ilithiologist (El Ilitiólogo)
 2milX, Gusama

The Ilithiologist (El Ilitiólogo): personajes, nombres, ilustraciones, logotipos, isotipos, imagotipos, historias, diálogos, el relato, así como sus características y toda indicia relacionada son, a menos que se indique lo contrario, propiedad de Gusama Romero. Se permite compartir, copiar, distribuir, ejecutar y comunicar públicamente la obra sin fines de lucro; debiendo reconocer los créditos de la obra de la manera especificada por el autor. No se permite la alteración, transformación ni obras derivadas sin consentimiento previo. Las historias, personajes e incidentes son ficticios por lo que cualquier parentesco con la realidad es meramente coincidental o simulado. Los personajes por su carácter imaginario no son ni humanos, ni dioses, ni hombres, ni mujeres, no tienen edad ni cualquier otro atributo; sólo son efigies de ello, por lo que su comportamiento e ideología no corresponden a la realidad ni pueden ser condicionados a ella. Advertencia: El contenido puede ser perturbador para cierto público sensible por lo que se recomienda discreción y amplio criterio. Hecho en Hiperbórea. 


The Ilithiologist (El Ilitiólogo)
Capítulo 3: Dulce doppelgänger
Por Gusama:

¿Existe ese verdadero yo, o como mi terapeuta señala es sólo otro esquema cognitivo, otra idea falsa?

Pienso, pienso todo el tiempo. De camino a su casa lo hago. Una y otra vez mi mente rememora sus lamentos antes de morir.

Entro a su sala y me dirijo a la alcoba. Abro la puerta sin vacilación, recostada sobre su cama su cuerpo yace desgarrado y desangrado. Sus manos están destrozadas y sus esculturales piernas devoradas. Aún puedo ver su rostro, mantiene el último gesto que de ella surgió.

—Sólo he venido a despedirme y a pedirte que me perdones, es mi naturaleza. Quisiera decirte que estás ya en un mundo mejor; pero no, eso no existe.

Un póstumo beso sobre su mejilla, me alejo y ella arde en el fuego.


El umbral obscuro, el lado siniestro

El día de hoy me iré a dormir, 
sabiendo que el fin no ha llegado, 
mirando en el espejo mi verdadero rostro. 
Recordando que nunca fui humano. 

Regresando a ser el monstruo que siempre fui, 
el viento divino ya no sopla, 
una nueva versión de mí aparece. 
Este es el siguiente paso. 

El umbral obscuro, el lado siniestro. 

El día de mañana te pediré que me mates, 
pero no podrás hacerlo. 
Me he levantado de entre los muertos. 

Recordando que siempre fui malvado. 
Regresando a ser el monstruo que siempre fui 
y tú la carne que me alimenta. 


«Es mi naturaleza»
ADVERTENCIA: ESTO ES FICCIÓN

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