Es la ciencia ficticia (por ahora) inventada por mí (Gusama Romero) que estudia la estupidez humana.
Etimológicamente proviene del griego:
ηλίθιος- estúpido, imbécil, idiota
ηλίθιος- estúpido, imbécil, idiota
λόγος - estudio, tratado, argumento, palabra
La estupidez (del latín stupidus, stupere - en estado de estupor) se define como la torpeza notable en comprender las cosas, la disminución de la actividad de las funciones intelectuales, acompañada de cierto aire o aspecto de asombro o de indiferencia.
La imbecilidad (literalmente «sin báculo», es decir, sin soporte) es el alelamiento (lo lelo es lo fatuo, lo simple y como pasmado; fatuo es falto de razón o de entendimiento, lleno de presunción o vanidad infundada y ridícula), entonces se define como la escasez de razón, toda acción o dicho que se considera improcedente, sin sentido y que molesta.
La idiotez (estar privado de ideas, ser ampliamente ignorante) es carecer de toda instrucción, falta de entendimiento, padecer idiocia (trastorno caracterizado por una deficiencia muy profunda de las facultades mentales).
También cabe la relación con el popular insulto: pendejo (que es originalmente el pelo que nace en el pubis y en las ingles) y que significa, además de su sentido real: cobarde, incapaz, pusilánime, tonto, necio, mentecato, falto de juicio y todas las definiciones anteriores.
Esta variabilidad es el ilithio, el objeto de estudio de mi ciencia, que no es la persona estúpida, tal cosa no existe del todo, sino la actividad estúpida. La estupidez, el pensamiento y acción ilógica e irracional que como seres humanos estamos siempre en posibilidad de cometer.
Sin embargo, que quede claro que la pendejez es un constructo ideal. Por ideal no me refiero a lo que se pretende lograr sino a lo que sólo esta manifestado en el pensamiento; es decir, un epifenómeno, que en su estado total es inalcanzable y por tanto es relativo (no hay una sola estupidez, existen formas y niveles). Con esto quiero decir que podemos cometer errores u otros hechos que se pueden considerar estúpidos, pero son los actos no nosotros. Ninguna persona es absolutamente estúpida, eso es una totalización minimizadora (es reducir al humano definiéndolo en base a una sola característica negando así su variabilidad y complejidad).
Ahora bien, mi objeto de estudio no es en sí mismo malo, negativo, dañino; es poco deseable y a niveles mayores condenable, pero normal y en ocasiones enriquecedor. Surge porque evolutivamente estamos incapacitados para ser unos sabelotodos, para ser perfectos, para ser completamente racionales. También surge por que existen niveles de ignorancia y necedad. Errar es humano y humana también es la capacidad de elegir dentro de las posibilidades y, en el mejor de los casos, aprender para rectificar.
Mi propuesta es la siguiente: es imposible eliminar la estupidez humana, entonces, por qué no, en lugar neurotizarse por caer en sus redes, aprender de los momentos de irracionalidad y mejorar la calidad de vida (esto no implica que hay que aceptar y conformarse ante toda estupidez).
Esta meta es también ideal y por tanto inalcanzable al ciento por ciento, sin embargo los objetos ideales se inventaron no para conseguirse sino para tener un marco de referencia y acercarse lo más posible. Ergo, aprender de la estupidez y mejorar la calidad de vida es factible.
de la primera no estoy muy seguro
Albert Einstein
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